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Oktoberfest 2026 en Múnich: cómo vivir la fiesta cervecera sin quedarte fuera

Photo: Chandramohan Sudar / Unsplash (Unsplash License)

Cada otoño, Múnich se transforma en el epicentro mundial de la cerveza. La edición de 2026 del Oktoberfest se celebra del 19 de septiembre al 4 de octubre, y conviene saber una cosa antes de reservar el vuelo: esto no es un simple festival, es una liturgia bávara con reglas no escritas que marcan la diferencia entre pasarlo bien y sentirte un turista perdido.

Qué es en realidad (y qué no)

Olvídate de la imagen del bebedor descontrolado. El Oktoberfest, celebrado en la explanada de Theresienwiese ("Wiesn" para los locales), es sorprendentemente familiar y ordenado. Hay atracciones de feria, puestos de dulces y, sí, catorce carpas enormes donde se sirve cerveza en jarras de un litro (Maß) al ritmo de bandas que alternan polkas con himnos de estadio.

Cada carpa tiene su carácter. La Augustiner-Festhalle sirve, para muchos, la mejor cerveza y atrae a un público más tradicional. La Hofbräu-Festzelt es la favorita de los internacionales y la más animada. Si viajas con niños o buscas algo más tranquilo, el martes es "día familiar" con precios reducidos.

Reservar mesa: el detalle que casi nadie te cuenta

La entrada al recinto es gratuita, pero las mesas de las carpas se reservan con meses de antelación, sobre todo para las noches y los fines de semana. Sin reserva, tu estrategia es llegar temprano: entre semana antes de las 14:00 tendrás muchas más opciones de encontrar sitio. Y recuerda: solo te sirven cerveza si estás sentado. De pie, no hay Maß que valga.

Un consejo práctico: la Maß rondará los 15-16 euros, y solo se paga en efectivo o con las tarjetas que acepte cada carpa. Lleva billetes y propina un euro por ronda; los camareros lo agradecen y lo notarás en el servicio.

Más allá de la cerveza

Sería un error reducir Múnich a la Wiesn. Aprovecha las mañanas, cuando el festival aún duerme:

  • Marienplatz y el espectáculo del Glockenspiel en el ayuntamiento neogótico.
  • El mercado Viktualienmarkt, ideal para un desayuno de Weißwurst (salchicha blanca) con mostaza dulce y un Brezel, acompañado de cerveza de trigo. Ojo: la tradición manda comerlas antes del mediodía.
  • El Englischer Garten, uno de los parques urbanos más grandes de Europa, donde verás surfistas domando una ola artificial en pleno río.

Para escapar del gentío, el Deutsches Museum o una excursión de un día al castillo de Neuschwanstein compensan.

Consejos honestos para ir

  • Alojamiento: los precios se disparan durante el festival. Reserva ya, o busca hoteles en las afueras bien conectados por la S-Bahn.
  • Vístete cómodo: el dirndl y el lederhosen no son disfraz, sino parte del ambiente. Si te animas, cómpralo en Múnich; se nota la calidad.
  • Ritmo: la cerveza del Oktoberfest tiene más grado del que parece. Hidrátate, come bien y disfruta despacio.

Múnich en septiembre es luminosa, ordenada y sorprendentemente cálida en el trato. Ve por la cerveza, pero quédate por la ciudad.